El Enrame de fuentes

En la noche se San Juan, era costumbre en
muchos pueblos del norte la península acercarse a
limpiar las fuentes, ya que el agua y los
manantiales tienen un gran simbolismo en los
ritos efectuados esa noche.
En la tarde previa a San Juan se adornaba
la fuente con flores y se procedía a la construcción
de un ramu -generalmente con una base de varas
de avellano- y a adornarlo con multitud de flores,
escogidas de entre las más guapas. Para rematar el
engalanamiento se le colocan varias banderas.
Al caer la noche se porta el ramu por
varios hombres, en cabeza de una comitiva,
seguidos por los vecinos del pueblo que van
cantando canciones alusivas al ramu y a San Juan.
Al llegar a la fuente se cantan antiguos romances y
se procede a dar las bendiciones a los presentes,
mojando la planta de la verbena en el agua y
salpicando con el agua mágica, que sin duda te
protegerá de todo mal.
Antes de que saliera el sol, los vecinos
competían entre sí para ser el primero en lo-grar
beber en la fuente la llamada “flor del agua”. A
este agua se le atribuían poderes mágicos.
En Cantabria se recuerda esta tradición en
Meruelo, Puente Arce y Cabuérniga. En la
actualidad en Fresnedo de Rudagüera se ha
recreado esta costumbre con gran parecido a los
ritos originales que se pierden en la noche de los
tiempos.