Los hojalateros
Recorrían las calles y las plazas de los pueblospregonando a voz en grito sus servicios: “¡Niña ellateroooo!”. Acudían donde eran requeridos con su caja demadera colgada del hombro, improvisaban un taller sentadosen el suelo y enseguida avivaban el fuego del anafe yprocedían a analizar el cacharro a reparar. Lo primero erasanear la parte picada, para […]