La artesanía del carbón

A pesar de que esta actividad estuviera
prohibida, la elaboración del carbón comenzaba
con una pira o montón de madera
colocada de forma cónica, y denominada
“joyu”. Se construía con maderas que se picaban
con el hacha “a cuchillo”. Luego el joyu se
recubría de musgo, hojarascas y tierra negra o
ceniza, consiguiendo que no hubiera huecos
entre la leña para que ésta no se prendiera y que
la combustión fuera lenta.

Un joyu podía tardar varios dias en convertir la brasa en carbón. La mayoría de las mujeres del pueblo de Coo,
“las carboneras”, se dedicaron durante los años que transcurrieron después de la Guerra Civil, a hacer carbón en los
montes cercanos empujadas por el hambre. Ellas bajaban el carbón en sacos hasta el pueblo, trasladándolo posteriormente
durante la noche hasta Torrelavega para su venta. El duro trabajo de estas mujeres, como Ción, Federica Piedra,
Águeda “La Moza” o Florinda “La Lobeta” contribuyó en buena medida a la subsistencia del pueblo.