Dice la tradición, que data de 1774, que el
párroco del pueblo, para agradecer a los vecinos que
habían colaborado en la construcción de la iglesia, les
regaló vino. Recordando este día, cada 20 de enero, la
fuente de la Aurora de Reinosa, mana vino en vez de agua
durante unas horas. Además este día los reinosanos
participan de una comida en la plaza y se celebra uno de
los primeros concursos de ollas ferroviarias del año.