Es una costumbre muy curiosa de
Polaciones. En las noches de Noche Vieja, grupos
de mozos, a hurtadillas, se dirigían hasta la casa de
la persona más anciana del pueblo para arrojar un
recipiente de barro, generalmente una olla, contra
la puerta de esa persona. Podemos imaginarnos el
susto que llevaría el pobre hombre o mujer al oír el
estruendo provocado por tal sanjuanada.
Hay que decir que las mencionadas
sanjuanadas, muy típicas de la noche de San Juan,
también se hacían en Navidad o en Nochevieja,
con numerosas variantes en cada pueblo o barrio.
Existe un rito similar en Campoo pero no
tenía fecha concreta. Se trataba de arrojar la olla
contra la puerta de la casa de una pareja de recién
casados. Estos recién casados no eran unos
casados normales, ambos debían de ser viudos y
vueltos a casar entre ellos.