Los heladeros pasiegos

No se sabe cuál fue el origen de esta actividad,
ni tampoco quién fue el pionero de la venta
ambulante de helados, pero siendo muy
buenos comerciantes rápidamente auguraron
grandes beneficios a aquella «fórmula» de unos
riquísimos helados probados en alguna parte
fuera de España. Parejo a la venta y fabricación
de helados comenzaron vendiendo barquillos
en las fiestas y las calles de casi toda España.
Luego cruzaron los Pirineos para trabajar para
algún heladero oriundo. En cuanto ganaban
un poco de experiencia se independizaban y
montaban su propio negocio. Al principio ellos
mismos empujaban un carrito, en algunas
ocasiones con una mula, o en bicicletas y
posteriormente en coches o furgonetas.
Aunque los heladeros pasiegos y los del Valle
de Toranzo estuvieron por muchas partes del
resto de Europa o América, fue en Francia
donde encontraron un gran espacio para
su negocio.