El ama de cría

Oficio exclusivo de mujeres es el de
ama de cría, que consistía en
amamantar a los hijos de otras mujeres.
Famosas en toda la península
se hicieron especialmente las pasiegas,
por su forma física, fortaleza, sus
sanas costumbres y excelente reputación,
y sobre todo desde que sus servicios
fueron requeridos por la Familia Real
española a partir de 1830 y para lo cual
debían cumplir los siguientes requisitos:
«de diecinueve a veintiséis años de edad;
complexión robusta y buena conducta moral;
Estar criando el segundo o tercer hijo;
Leche, lo más de noventa días;
No haber criado hijos ajenos; Estar vacunada;
Ni ella ni su marido, ni familiares de ambos, habrán padecido enfermedades de la piel; Será circunstancia preferente
que la ocupación de su marido sea la del cultivo del campo». Criaron a Alfonso XII y a Isabel II. Las clases
acomodadas de Madrid emplearon amas de cría, extendiendo su fama hasta el punto de trascender a la pintura
y la literatura, incluso se puso de moda en la época alguna zarzuela sobre pasiegos. Con el tiempo muchas familias
acomodadas de Cantabria y otras regiones también utilizaron los servicios de estas mujeres.