La mascarada de Los Carabeos

Se celebra en dos jornadas diferentes, el
domingo anterior al Miércoles de Ceniza ó
Domingo Gordo y el Martes de Carnaval o día de
San Antruido, en los barrios del Arroyal, en Carabeos,
en Barruelo y San Andrés en Valdeprado del
Río.
La noche del Domingo Gordo los mozos y
zamarrones salían a pedir por las casas, de una
forma similar a las marzas y con lo recaudado
hacían una cena.
El Martes de Carnaval se formaban comparsas
que cantaban coplas sarcásticas. En ambos
días participaban los zamarrones, vestidos de
blanco y adornando sus cabezas con grandes gorros
adornados de flores de papel de colores. Éstos iban
dando saltos y moviendo sus cuerpos para hacer
sonar los campanos de sus cinturas. Perseguían a
los transeúntes, golpeandoles con un vergajo de
cuero y les exigían limosna al grito de «una perruca,
una perruca». El vergajo lo empleaban con más
fiereza contra los remisos al pago.
La pértiga servía al zamarrón para avanzar
con más facilidad en las carreras saltando los
obstáculos que encontraba a su pago y acorralando
así más fácilmente a los demandados.
En la actualidad, como otras muchas
celebraciones, se ha trasladado la fecha al mes de
agosto.