La Gata Negra

Este rito propiciatorio se celebra el día de
San Roque, en Carasa -Junta de Voto- desde
centenares de años atrás. Una gata negra es el eje
central de la fiesta.
Unos días antes se busca a una gata negra,
que puede ser de algún vecino o callejera y se la
cuida hasta que llega San Roque.
Por la tarde se engalana un carro o una
carroza con motivos florales, que varían de un año
a otro, y se coloca a la gata dentro de un trasportín
que se lleva en el carro. Entonces sale toda la
comitiva, en cabeza el carro con la gata seguidos de
gran chiquillería disfrazada de la más variada
índole: travestidos, máscaras, viejos con la cabeza
coronada de flores, y sobre todo gatas. Todo el
pueblo les sigue detrás. Se dirigen hasta el barrio
de la iglesia donde les esperan multitud de
curiosos.
Llega el momento de las coplas cómicas
alusivas a los sucesos acaecidos en el pueblo
durante el año que, supuestamente, son el fruto
de las confidencias que le ha hecho la gata negra.
Cuando la lectura acaba, se suelta a la gata
sobre el suelo, que sale disparada del trasportín a
toda velocidad.
Dependiendo de la dirección que tome la
gata, bien sea hacia la mies o hacia el monte, la
futura cosecha habría de ser buena o mala.