Pedro Madrid

1923 – 1997

Nacido en Tresabuela, fue pastor, maestro, escritor y en su última etapa, rabelista o tañedor de rabel o de bandurria como a él le gustaba llamarla además de hacer rabeles. Recuperó, en gran parte, la tradición de este instrumento y realizó innovaciones notorias en el mismo. Fue principalmente reconocido en la última etapa de su vida, como profesor de rabel, en la Escuela de Folklore de Torrelavega donde hizo recuperar en Cantabria la tradición, casi perdida, de este instrumento musical.


No siguió ningún magisterio, pero su vocación innata con la educación le impulsó de forma desinteresada a enseñar a leer y a escribir a los niños de su amado Valle de Polaciones, en los tiempos de la posguerra, tiempos duros, en los que no se destinaba ningún maestro a los pueblos que estaban alejados.

Como Pedro, un anónimo grupo de valientes, que no deberían caer en el olvido, se hizo cargo de enseñar a leer y escribir en esos pueblos “abandonados” de Cantabria a muchos chavales que hoy son nuestros abuelos. Personas que seguramente acabaron emigrando con ese único y preciado bagaje.