Ofrenda floral

Antiguo rito femenino de origen pagano,
que se hacía al finalizar la primavera, con ofrendas
florales a modo de despedida.
Las niñas de toda Cantabria se engalanaban
vistiéndose de blanco, adornándose la
cabeza con flores y portaban ramos en las manos
que ofrecían a una primavera trasmutada en la
figura de la Virgen María, como rito de fertilidad y
de transito hacia el verano.
No debe extrañarnos que algunos ritos
paganos hayan sobrevivido en el entorno cristiano
y se celebren en templos bajo la tutela de la Iglesia
Católica. Esto es así porque al entrar el cristianismo
en Cantabria, los primigenios habitantes
no dejaban de lado sus ancestrales costumbres y la
iglesia -al no poder acabar con ellas- creyó más
inteligente cubrirlas de un barniz cristiano y
cambiar parte de su significado.