El Adra

La costumbre del Adra consiste en que
todas las semana, cada vecino, turnándose entre
ellos, sacrificaba una oveja y repartían su carne
entre los demás vecinos. Así todos disponían de
carne fresca durante todo el año sin los problemas
de conservación que sería matar un animal en
cada casa. De esta forma también se ayuda a los
vecinos con menos posibilidades.