Una vez cogidos los caracoles, debemos guardarlos en un cajón
durante 10 días sin que coman nada. Después los pasamos por agua
y también por agua con vinagre muchas veces, hasta que se queden
limpios. Les daremos entonces una primera cocción con agua, para
que terminen de soltar la baba que les quede. Entonces se cuecen en agua fría con una cebolla partida por la mitad, una
hoja de laurel y unas ramas de perejil.
A continuación hacemos una salsa de tomate que pasaremos por el pasapuré. A esta salsa le añadimos un poco de
guindilla y la carne de unos pimientos choriceros. Dejamos que se haga todo junto durante un rato. Hacemos un
picadillo de chorizo, jamón, nueces y huevo cocido y se lo añadimos a la salsa. Si queda algo espesa se le añade un poco
del caldo de cocer los caracoles. Añadimos a continuación los caracoles, rectificamos de sal y pimienta y dejamos
cocer todo junto unos minutos.