Ajo antojil

Se ha tomado tradicionalmente para la rotura de huesos y la artrosis. Se dice que es un calcificante tan fuerte
que no está recomendado a las embarazadas y muy desaconsejado en periodos de menstruación. Su elaboración
la empezó unos ganaderos que observaron que una enfermedad de las pezuñas de sus vacas se curaba dándolas de
comer los bulbos de una planta con aspecto de ajo, que crecía en zonas de aguas férricas. Esta planta es el «helecho
real». Se prepara dejando macerar su bulbo machacado en vino blanco, hasta que éste se vuelve gelatinoso.
Su dosificación es de un vasito por la mañana en ayunas, que hay que tomar de un golpe, pues su textura gelatinosa
lo hace desagradable al paladar. Para preparalo se necesita 3 ó 4 bulbos de ajo antojil picados o machacados y una
litro de vino blanco de buena calidad. Para su elaboración introducimos los ajos en la botella añadimos el vino
blanco, lo tapamos y lo dejamos reposar al menos treinta días para macerar hasta que suelte la gelatina. No
conservar nunca en neveras.