Se trazan tres rayas paralelas en el suelo, a una distancia de un palmo entre ellas. Cada jugador coloca
dos nueces en la primera raya. En la del centro se pone una nuez más pequeña, que se llama «el mis» y
detrás de la tercera raya se sienta en el suelo otro jugador para recoger las nueces que tiran los jugadores.
Se fija un punto de lanzamiento, y por turnos se tira dos veces. El juego consiste en intentar dar a todas las
nueces de las rayas, sobre todo al mis. Si éste se desplaza más allá de la tercera raya se ganan todos las nueces.
Pero si solo pasas una nuez normal sólo ganas ésta. En el Valle de Cabuérniga besar la nuez con la que se
tira antes de hacerlo trae buena suerte.