Este juego fue muy practicado cuando las caballerías, los herreros y las fraguas estaban en su apogeo. Mientras el herrero calzaba a los animales, se hacía tiempo jugando con las herraduras y una barra de hierro (o palo) clavada en el suelo. La herradura se juega en un campo llano, sin obstáculos, con unas dimensiones aproximadas de 10 metros de largo Trazamos un círculo y en su centro clavaremos la barra en el suelo dejando 50 centímetros al descubierto.
Se lanzan 5 herraduras por turnos. El desarrollo del juego consiste en lanzar la herradura cogiéndola sobre la palma de la mano, mirando la abertura hacia la varilla clavada en el suelo, o también se puede sujetar mirando la abertura de la herradura hacia atrás de la mano y lanzándola dando vueltas a sí misma, para meterla dentro de la varilla o aproximarse lo máximo posible. Puntuación: Si la herradura se introduce en la varilla: 5 puntos, si cae dentro del círculo: 3 puntos y si toca la línea o sale fuera del círculo: 0 puntos