En la primavera de 1839 se libró la batalla
de Ramales, dentro de las guerras carlistas,
ganandola las tropas de Espartero. Los hombres
del general Maroto en su huida dejaron atrás un
baúl que contenía en su interior numerosos
mantones de Manila. Los soldados que lo
encontraron les usaron como bandera en sus
bayonetas, pero Espartero les los regalo a las
mujeres que vitoreaban su entrada triunfante en la
villa de Ramales.
Dichos mantones fueron un símbolo
político y las mujeres les lucian en la festividad de
San Pedro, no sin crear algún que otro alter-cado.
Tras un tiempo de cambios políticos, en 1869 las
mujeres del pueblo -de todas las clases sociales y
condiciones- hicieron un pacto y el día de San
Pedro salieron todas luciendo los mantones de
Manila dando un ejemplo de tolerancia.
Desde entonces se celebra la verbena del
mantón de Ramales cada primer Sábado de julio.
Se trata de una singular celebración de aires
madrileños, declarada de interés turístico regional
en 1993, que tiene su momento culminante en
un desfile de mantones de manila.