Real Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Santander

La ciudad de Santander ha
sufrido incendios muy graves en1340
y 1435, acentuados por el viento sur.
En la tarde del viernes 3 de noviembre
de 1893 explotaron buena parte de las
51 toneladas de dinamita del carguero
Cabo Machichaco. La catástrofe provocó
la muerte de unas 600 personas y
unos 2000 heridos. Supuso la pérdida
de gran parte del patrimonio histórico
y cultural y la desaparición de 37
calles, 400 edificios, 2.000 viviendas,
en total, 14 hectáreas, casi un tercio de
la ciudad.

Esa misma noche, un grupo de voluntarios
procedentes del Valle de Iguña, Renedo y Torrelavega
se dirigieron a la capital para colaborar en las labores
de extinción de los incendios. Este trágico suceso
marcó un punto de inflexión en el sentir de los
santanderinos y su ayuntamiento. Aquella iniciativa
espontánea dio lugar a la creación del Cuerpo de
Bomberos Voluntarios de Santander, el primero de la península, que fue inaugurado en 1905. El edificio fue proyectado
por el arquitecto Valentín R. Lavín Casalís y, en su interior, cuenta
con un característico patio poligonal de hierro.