El Pericote de Liébana

Es la denominación de un baile singular,
propio de lebaniegos y tresvisanos. El pericote
comienza avanzando y retrocediendo los mozos
ante la hilera de bailadoras, con repetidas invitaciones
al baile que son en principio rechazadas por
las mozas con un gesto de coquetería, volviendo la
cabeza. Finalmente se entregan a una serie de figuras
y evoluciones propias de una autentica danza.
Se trata de equivocar a los demás componentes
de cada grupo en cuanto a ocupar o no el
lugar del centro. Puede acompañarse con castañuelas
y con el canto de las pandereteras que
entonan una curiosa cantinela: «a bailar el pericote,
como lo bailaba Juan, como lo bailaba Pedro de rodillas
por el suelo», (a la que posteriormente se añadió
un estribillo más moderno). Se acompañaba
también igualmente con gaitero, o solo con tambor,
o incluso golpeando una simple lata; así ocurría en
Tresviso, mientras las viejucas hacían corro de
cuclillas alumbrando con sus velas, porque a veces,
“la juerga” se podía prolongar hasta altas horas de la
noche.