“Kalín”, 1935 – 2009
Hombre polifacético, cercano a la mar, machinero y uno de los últimos raqueros. Nació en la popular calle santanderina de Tetuán y se crió en Puertochico.
Fue uno de los propietario de la gasolinera que surtía de combustible a los barcos de Puertochico, circunstancia que hizo que tuviera una estrecha relación con los pescadores. Desde muy joven, su padre le solía sacar muy a menudo a navegar por la bahía, costumbre que no dejaría de practicar nunca.
Regentó en la calle Castelar un comercio de ropa deportiva muy concurrido por la gente de la mar de Santander.
