Se colocan ocho mozos en dos filas de
cuatro, una enfrente de la otra, formando parejas
los de una fila con otra. Cada danzante lleva
dos palos de madera. Al frente van los
“delanteros” dirigiendo la danza y se van realizando
los paloteos con mudanzas de mucha
precisión y entre-chocándose los palos entre
danzantes al ritmo que marca el tambor.
La más conocida es la del pueblo de
Escalante pero hay versiones diferentes en Siete
Villas. Antiguamente se acompañaba de Silbu y
tamboril, o dulzaina, aunque también con clarinete
o requinto y tambor.