El diente de león

Laxante o
purgante.
Del caldo resultante
de cocer de 20 a
30 gramos en un litro de agua,
se puede tomar en pequeñas cantidades,
una o dos tazas diarias. Es refrescante y
depurativo.
Cálculos en el riñón.
Añadir 1 o 2 cucharadas a un cuarto litro de
agua fría, calentar hasta su ebullición y cocer un
minuto. Pasados 10 minutos colar, tomar una
taza, dos veces al día, durante 4 o 6 semanas y
sólo dos veces al año. Con las hojas tiernas de esta
planta se preparan magníficas ensaladas de sabor
un poco amargo. Por su contenido de vitaminas,
hierro y sales minerales, representan un buen
alimento: son también refrescantes, tónicas y
contribuye a la purificación de la sangre.