Eduardo Entrecanales Arce

“El Rubio de Cudaña”
1933 – 2012


Natural de Escobedo de Camargo, El Rubio, fue hijo de uno de esos empresarios “locos”, que cambió su tranquilo negocio en el pueblo por aquella “primera estabulación moderna” de ganado en Cantabria, alla por 1943, año en el que El Rubio recala con sus padres en Labarces. Aparte de su familia, lo que más le enorgulleció fue su labor al hacer resurgir la Cooperativa del Campo de Ruiseñada-Comillas.

Estas bellas palabras le hacen justicia:

…Mi abuelo tenía un don, y era conseguir no dejar indiferente a nadie. A lo largo de los años nos sorprendió con planes que a primera vista parecían una locura, pero que de vez en cuando daban resultado; nos explicó miles de proyectos que había en su cabeza, siempre con esos gestos y esa calma que le caracterizaba. Estuvo ahí cuando se le necesitó. Nos enseñó a ser valientes, a no dejarnos guiar por el camino marcado, a abrir el nuestro propio, a no “arrugarnos”, como solía decir; a levantarnos de las caídas y siempre con la cabeza alta.

Él hacía que lo difícil pareciese fácil, y sólo necesitaba dos componentes para ello: una semilla y mucha confianza. Sembraba y confiaba en que diera resultado: desde el maíz en la tierra hasta nuestras metas más personales y así nos lo hacía creer. «Todo crece si confías».