Consistía en que uno chicos jóvenes del
lugar formaban una comitiva. Provistos de
palos, cestas y sacos recorrían al anochecer,
una por una, las casas del pueblo pidiendo
aguinaldos, a cambio de los cantos que entonaban
y que variaban según la época del año.
En Polaciones existía la costumbre de
madrugar la mañana de Reyes y salir en busca
de algún vecino para exclamarle: “¡Aguinaldo!”,
con la intención de haber sido el
primero en hacerlo y conseguir el apreciado
aguinaldo.
Es en Uznayo, uno de los pueblos donde se
han conservado, al igual que en Liébana,
unos valiosos fragmentos del romance de “La
merienda del Moro”que se ha insertado en el
canto petitorio:
Hoy el día de Reyes,
la primer fiesta del año;
aquí venimos, señores,
a pedir el Aguinaldo,
a pedir el Aguinaldo.
No pedimos plata ni oro,
ni tampoco su reinado,
pedimos cuatro mil hombres,
para el campo sagrado,
para el campo sagrado.
Si nos dais los Aguinaldos,
bajad, y si no marchamos.
Hoy el día de los Reyes,
la primer fiesta del año,
la primer fiesta del año.