Curar un jamón

En un arcón
hacemos una
cama de sal y en
el fondo, introducimos
el jamón, le cubrimos de sal gorda
y ponemos dos piedras pesadas encima.
Al cabo de dos a seis meses, según su tamaño
y lo curado que se quiera, sacamos
el jamón. Lo lavamos bien y lo untamos
con una mezcla de pimentón y ajo picado.
Los jamones curados antaño
en Liébana no tenían nada que envidiar
a ningún otro afamado jamón.