Otra forma de entretenerse de críos era haciendo zancos con latas de conservas, aunque los zancos más comunes se hacían con palos de madera y se usaban en época de nieves. Era un entretenimiento barato y fácil de hacer. Con un par de latas de conservas, escogidas las que más resistencia tenían y más altas resultaban, se hacían un par de agujeros en cada una, uno enfrente del otro y se ataban las puntas de las cuerda en ambos agujeros. Se subía encima de cada lata y se agarraba las cuerdas con las manos. Andar con ellos resultaba divertido, sobre todo cuando se organizaban carreras.