1893 – 1983
Dedicó buena parte de su vida a la cantería, pues antes se dedicaba a hacer carros, aperos de labranza y otras cosas necesarias para la vida en el campo. Hizo su casa en su pueblo natal de Barcenillas en Ruente con ayuda de otros canteros, cogiendo la madera de roble de “contrabando”, en el bosque. Se le recuerda como un hombre al que le gustaba contar anécdotas.