1912 -1985
Natural de Rocamundo en Valderredible, siempre trabajó como labrador, sembrando a mano o tirando de la pareja de bueyes y el arado. Se levantaba al amanecer y junto con otros labradores subía andando hasta el páramo de La Lora con la pareja de bueyes y regresaban a casa al anochecer. Mateo fue sin duda un valluco popular, muy conocido porque iba siempre acompañado de su burra “Tana”, como si de un perruco se tratase.
Fue pionero en adaptarse a nuevas tecnologías, pues incorporó al trabajo cotidiano el tractor y el primer camión. Éste además componía poesías a la Virgen de La Velilla.