1901 – 1983
Este lebaniego, natural de Vendejo, era hijo de pastores se ganaba la vida de joven cortando madera para hacer traviesas. Pero fue más conocido por su oficio, el de cartero, que ejerció más de treinta años. Más de siete kilómetros recorría para bajar a Pesaguero a coger la correspondencia para después subir casi siempre de noche, muchas veces con intensas nevadas y con el peligro que lo atacasen los lobos. Caminaba siempre muy ágil con sus albarcas repartiendo correo en Vendejo, La Gloria y Caloca.