Este baile recogido en el municipio de
Ruiloba puede tener origen cortesano de finales de la
Edad Media. Se acompaña con pandereteras, que van
cantando letras de romances principalmente,
mientras tocan su instrumento. La danza comienza
con los hombres solos que dan grandes saltos para
intentar atraer la atención de las mujeres hasta que,
tras ser desdeñados varias veces, sale una moza a
bailar seguida por sus compañeras. Contrasta el
movimiento ágil de los hombres con la casi
inmovilidad de las mujeres que solo dan pequeños pasos mientras que con un brazo se tapan la cara
recatadamente. La danza termina con una genuflexión
de los hombres mientras las mujeres les
ponen su mano en la cabeza. Bailes con características
parecidas son el Romance del Conde Lara
y la Danza de San Pedro de Comillas.